¿Qué es esto?

‘Salvar Un Periodista’ se dio a conocer en 2010 como una ONG de liberación de periodistas, como centro de desintoxicación y reinserción social para plumillas asqueados de su vida laboral, que son muchos.

Tras iniciarse la campaña, falsa y viral, muchos se preguntaron quién o qué había detrás de ese fenómeno que llevó, en sólo una semana, a más de 15.000 personas a visitar el blog, sumó 800 ‘amigos’ en Facebook, casi 300 en la fanpage, 11.000 visitas en el Canal de Youtube y cerca de un centenar de artículos y referencias en medios digitales y blogs -además de un incontrolable tráfico en Twitter-. Un asunto que traspasó fronteras (Argentina, Paraguay, Chile, Brasil, Colombia, Portugal, Italia…).

¿Una gran agencia de publicidad, un nuevo medio de comunicación, un grupo de bloggers…? Y bien ¿qué demonios hay detrás de todo esto?

Yo y un Currículum Vitae con mucha repercusión

Me llamo Raúl Calabria, tengo 30 años, actualmente vivo en Madrid y soy periodista, guionista, cámara, montador de vídeo y ocasionalmente buena persona. Para entender lo que me llevó a diseñar la campaña ‘Salvar Un Periodista’ es necesario remontarse un par de años, cuando escribí lo siguiente:

“Tras haber pasado felizmente en los últimos años por medios como Televisión de Catalunya, Punto Radio, Hospitalet TV o El 9 Punt, decido hacer las maletas para probar suerte en el Channel4 del Reino Unido. Terminada esa maravillosa experiencia, vuelvo a casa con la intención de buscar nuevo trabajo.

Así pues, tras diez años de experiencia laboral, doblemente licenciado (Periodismo y Filología Italiana) y con un Master en Televisión, me encuentro ante la descorazonadora misión de mandar centenares de curriculums a centenares de medios, sabiendo de antemano que posiblemente terminarán en centenares de cajones amontonados sobre centenares de otros CVs.

Decido que me da pereza incluso empezar. Así, apuesto por emplear mi tiempo en algo más creativo y efectivo: diseñar una campaña de marketing conmigo mismo como producto y a coste cero.

Los ingredientes:

El bisturí

Lo primero que hice fue aplicarme el bisturí eléctrico del que en su día habló Juan José Millás, “que cauteriza la herida en el momento mismo de producirla”. Para ello estuve reflexionando acerca de en qué NO quería emplear mis años laborales futuros. Me puse a escribir testimonios ficticios basados en la más cruda realidad. Así nacieron Julián Cepeda, Pilar López, Nathalie Loriot y Marc Díaz. Días después sus fantasmas pirandellianos se presentaron con gran disgusto ante la puerta de mi casa, implorando ayuda. No soportaban un minuto más sus aberrantes vidas laborales. Tras darme de bruces con su triste realidad me propuse hacer algo por ellos y de paso por mí. Inspirado por ‘Alcohólicos Anónimos’ y por el ‘Proyecto Hombre’ creé ‘Salvar Un Periodista’, una bufa organización de captación, rehabilitación y reinserción social para periodistas.

Los objetivos

No ser uno más. Demostrar capacidad creativa, emprendedora y resolutiva. Valorizarme como producto en oferta. Venderme. No ser otro Julián Cepeda.

Para ello me serví de las redes sociales en internet y mis intuiciones acerca de su funcionamiento. Con una carga importante de horas de trabajo, sabiendo tocar las teclas justas y llamando a las puertas adecuadas, ‘Salvar Un Periodista’ estalló en la red llegando a una punta de 4.400 visitas diarias en el wordpress (miércoles 10 de febrero), sólo dos días después de haberse hecho pública la campaña.

Oiga, ¡esto es una campaña viral!

Según las dos principales (y casi exclusivas) herramientas del periodista de hoy en día, Google y Wikipedia, la etimología de la palabra ‘viral’ proviene del latín virus, que hace referencia al veneno o alguna sustancia nociva. Ésa era precisamente la gracia de la campaña. Pero es que la intención era además que este virus funcionase a la manera del bisturí, que para curar ha de herir necesariamente.

Durante estos días se ha generado un espléndido debate, un torrente de denuncias públicas y han sido muchísimos los que se han puesto en contacto conmigo para felicitarme por la iniciativa, que ha recibido múltiples elogios y casi ninguna crítica. Ahora no dudo que las habrá, pero dejadme que opine que, en el fondo, nada cambia. El problema persiste, no hay conciencia de grupo entre los periodistas, los codos que golpean han sustituido al lápiz y el papel y el acojonamiento y la sumisión son valores cada día más comunes en las redacciones de los medios de comunicación.

Por lo que a mí respecta seguiré trabajando por una vida digna para los periodistas, como lo vengo haciendo desde hace un tiempo, desde la Comisión de Jóvenes Periodistas del Colegio de Periodistas de Cataluña y des de cuantas plataformas sean necesarias. Pero también desde el odio repentino que en ocasiones genera dentro de mi ser un oficio al que amo y que bajo ningún concepto quisiera abandonar.

Crear ‘Salvar Un Periodista’ ha significado para mi un ejercicio de catarsis, la constatación de que con muy poco se puede comunicar mucho y la evidencia de que los periodistas tenemos un poder mayor del que nos quieren hacer creer. Sólo es necesario huir del adocenamiento.
Raúl Calabria López, 15 de febrero de 2010

raulcalabria@gmail.com
Currículum V.

La camiseta: También diseñamos una camiseta preciosa y cachonda, de la que se agotó la primera remesa, con demandas procedentes de todo el mundo. Las vendimos a 10 euros y sin margen de beneficio.Mi Vimeo: Puedes ver algunos de los videos que he realizado últimamente clicando en la fotografia.